Como Dar Una Pastilla A Un Gato

Cerciórate de que la pastilla no se salga en el momento en que le des el bocadillo al gato. Con pastillas grandes es mucho más fácil cortarlas en el medio y hacer 2 bocadillos. Puedes explotar esta debilidad para camuflar las pastillas dentro. Siéntate en el suelo y ponte al gato entre las piernas, con el trasero pegado a ti. Un segundo par de manos puede serte muy útil, pero no es fundamental. Procura que el gato no esté de cara, ya que de esta manera será mucho más simple sostenerle las patas o impedir cualquier otro movimiento que intente llevar a cabo para zafarse de ti.

Es bueno que desde cachorro se habitúe a que lo acaricies suavemente cerca de la cara y la boca. Puedes ofrecerle premios por dejarse tocar en esas zonas y que lo asocie con algo placentero. Acorde él se vaya sintiendo más cómodo con este tipo de contacto, puedes probar a usar tus dedos para abrirle levemente el hocico y darle pequeños bocados sabrosos. De esta forma, el gato se habituará al movimiento que luego emplearás para darle la medicación y además de esto lo asociará con algo positivo.

Coge la pastilla con una mano y con la otra sujétale suavemente la parte de arriba de la cabeza con los dedos pulgar y también índice a los dos lados de la mandíbula y también inclínale la cabeza hacia arriba. Con la otra mano, ábrele suavemente la mandíbula inferior para abrirle la boca. Hallar que un gato lleve a cabo algo que no quiere es un reto que no acostumbra llevar a cabo mucha felicidad al dueño. A continuación, te garantizamos una guía para ayudarte a ofrecerle una pastilla al gato minimizando el agobio para ti y para tu mascota. Si es una pastilla, has de ser ágil para abrirle la boca y ponerla en la garganta, a continuación tienes que ofrecerle una medida pequeña de agua con un cuentagotas o una jeringa.

De Qué Manera Darle Pastillas A Un Gato De Manera Directa

Después tendrás que echar la cabeza hacia atrás levemente de forma que su nariz mire hacia arriba. La regla de oro para dar una pastilla a tu gato es que esté tranquilo. Mira a tu gato y busca un instante en el que esté relajado para poder abordarlo y ofrecerle la medicación que precisa. No tiene que ver con que lo despiertes para administrarle la pastilla, si le perturbas el sueño no reaccionará bien.

Ahora, succiona el líquido con una jeringa sin aguja. Asimismo puedes procurar mezclar la medicación con la comida. Para este truco sobre de qué forma darle a una pastilla un gato, también precisarás un mortero. Tras triturarla, mézclala a fondo con la comida del gato. Como alternativa se puede dar una pequeña cantidad de mantequilla untándola en la nariz para alentar al gato a que trague y lograr que las pastillas se muevan hacia el estómago . Las pastillas o pastillas jamás tienen que administrarse en seco porque podrían depositarse en el esófago y terminar ocasionando alguna inflamación.

Una vez has introducido la pastilla en la cavidad bucal de tu felino, cierra su boca, y frota la garganta suavemente para estar seguro que la pastilla es ingerida. Asimismo puedes soliciar asistencia de otra persona para que lo coja de las patas delanteras para que no se mueva o intente defenderse mientras que le das la pastilla. Coge una manta o una toalla que abarque su cuerpo, extiende la lona sobre una mesa, coloca a tu gato encima y envuélvelo tal y como si fuera un bebé, dejando la cabeza fuera.

Bolsa Primordial En Gatos: Un Órgano Vestigial De Felinos Salvajes

Algunos gatos son razonablemente cooperativos, al paso que otros felinos son considerablemente más peleones. Si tu gato es de estos últimos, mantén la tranquilidad y trátalo con delicadeza. Con esta jeringa ahora no hay que meterle los dedos en la boca al gato, pero se puede llegar a hacerle daño en la garganta si se utiliza mal. Usa la jeringa solo si el veterinario te ha enseñado ya la técnica segura. Introduce la pastilla en la jeringa y presiona el émbolo para soltarle la pastilla en la boca. Prueba primero con algún premio a fin de que se acostumbre a este nuevo servicio.

Con un dispensador de pastillas, el procedimiento de la administración directa es mucho más seguro. Para conseguirlo, mete el índice en el hueco que hay tras el colmillo. La cabeza del gato ha de estar sutilmente orientada hacia arriba.

Ahora, mezcla este polvo meticulosamente con una ración pequeña de pasta para gatos, más o menos una cucharadita. Si tu gato debe tomar pastillas durante un buen tiempo, puede servir la pena obtener un mortero particular en la farmacia. Cuando hayas averiguado lo que puedes y no puedes hacer con la medicación del rey de la casa, existen algunos métodos para sobrepasar esas defensas felinas y darle la pastilla. Acaba tranquilizando a tu gato con un masaje en la garganta, que le dejará tragar la pastilla más de manera fácil.

Hablamos de una medicina que tendrás que administrarle de forma periódica conque tienes que aprender a hacerlo y cerciorarte de que la toma. Es muy importante que no pierdas los nervios en ningún momento aunque el gato te lo ponga un tanto difícil. Si sostenemos la tranquilidad asistiremos a que el animal se tranquilice y evitaremos cometer fallos. Este truco solo va a funcionar si la pastilla no tiene un fragancia realmente fuerte. Si lo tiene, puedes añadir varios snacks con un aroma intenso en el mortero. Ofrecerle una pastilla a un gato es una experiencia distinta para cada animal.

Actualidad Mascotas Todo Cuanto Debes Comprender Sobre Tu Mascota

Muchos de nuestros gatos tienen que recibir medicación en algún momento. Todos entendemos lo bien difícil que puede ser hacer que se trague el comprimido o la cápsula. En este vídeo se muestra una forma sencilla y poco agotador de darle la pastilla a nuestro gato.

Aquí comienza lo bueno… Lo primero que hay que llevar a cabo es colocar al gato en una superficie estable y con la altura correcta como una mesa. Luego, sujétalo delicadamente a los dos lados de los hombros de forma que su cuerpo quede echado sobre sus antebrazos y tú poseas su parte de atrás pegada a tu estómago. Una vez inmovilizado, la otra persona le administrará la pastilla levantándole la cabeza en vertical. Una vez cubierto con la toalla y dependiendo de si alguien te va a ayudar a ofrecerle el comprimido, tendrás que inmovilizarle, siempre y en todo momento de espaldas a la persona que lo sujeta. Pone su cabeza mirando hacia el techo, ábrele la boca metiendo tus dedos en el hueco existente entre el colmillo y el diente siguiente y también introdúcele la pastilla.